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23 de octubre de 2010

Rimas, versos y prosas

Nunca he sabido como empezar a componer una canción, ni cómo terminarla y, dicho sea de paso, tampoco como continuarla. Con los poemas me pasa exactamente lo mismo, rimar dos palabras es tan fácil como pestañear, que rimen tres es algo mas complicado y que rimen cuatro ya ni te cuento. Palabra sobre palabra, como hace la araña hilo a hilo, se van tejiendo los sonetos, los pareados o lo que quiera que sea, hasta formar una maraña de palabras sumida en un perfecto y caótico ovillo de ideas, pensamientos, sentimientos…

Al fin y al cabo canciones y poemas no son mas que meras representaciones de una realidad subalterna a tu propia consciencia, puramente intrínseca, personal e intransferible, como las tarjetas de crédito. En cuanto a mis escasas habilidades en el arte de la palabra, debo añadir que tal vez lo que se me da mal no es el rimar en sí, sino proyectar esa realidad interna, personal e intransferible, hacia el mundo en general. Hacia todos y nadie en particular.

Rimar es como amar, crees que con ese verso debes acabar, empezar o continuar tu poema, cuando la realidad, siempre tan jodidamente “tocanarices” y subjetiva, es que ese verso sobra o, por el contrario , necesita de otro verso para rimar del todo, para cuajar. Aunque el amor, me temo, es mas complicado que todo eso del rimar, pues aparte de rimar, se debe sincronizar, como dos violines en una orquesta tocando "La Primavera" de Vivaldi, por poner un ejemplo. Y la sincronización es bastante jodida de conseguir, no es algo que se pueda entrenar o pedir prestado al vecino como un puñado de sal. No. Todo ello es mucho mas complejo de lo que parece, o hago yo que parezca con tanta palabrería, que no es mas que un pequeño laberinto que conforma mi manera peculiar de entender las rimas y la sincronización que hay en eso llamado amor.

Lo que quiero decir con todo este sinsentido es que se, sentir como tu cuerpo se deja llevar por la mas poderosa de las corrientes, es simplemente, maravilloso, agotador, pero es un agotamiento de esos que luego te hacen disfrutar hasta de respirar. Y por muy tentador que esto parezca, bonito y tedioso (porque estar enamorado, en el fondo es una molestia), estoy demasiado bien escribiendo en prosa, los versos ya me llegarán, no me apresuro por ello, es mas, los invito a que sigan de vacaciones. Improvisar me gusta mas, por ahora, que sincronizar y rimar. Aunque quien sabe, igual el mañana me coloca una hoja en blanco y un bolígrafo y me pide que me ponga a rimar de nuevo, aunque sin inspiración, poco, me temo, puedo llegar a hacer.

19 de septiembre de 2010

Mar en calma


La verdad es que la calma me asusta… y teniendo en cuenta que soy un foco continuo de problemas, (cabe puntualizar que no sé si los problemas no pueden vivir sin mi o yo sin ellos), el caso es que mirar al horizonte y ver el mar en calma, me asusta. ¿No os ha pasado? ¿Levantaros un día por la mañana y daros cuenta de que hace tiempo todo está sospechosamente en su sitio? Bien, pues a mí sí. Debe ser que estoy tan acostumbrada convivir con algún tipo de problema, que cuando me dejan respirar tres segundos ya los estoy echando de menos. Ni contigo ni sin ti. La eterna pesadilla. Me divido entre un mundo yupi, de colores y lleno de piruletas rojas, y otro apocalíptico, en ese aspecto no tengo término medio, no tengo virtud, o veo las cosas de color rosa o negras directamente. Dentro de una semana volveré a Madrid, volveré al bullicio de las clases, nueva carrera, nueva vida, piso nuevo, todo nuevo. Tú (creo) me estarás esperando en el aeropuerto, y yo, entre maletas, ordenadores portátiles y guitarras, te sonreiré y te invitaré a cenar por ahí. Y mientras tanto, mi mar en calma se revolverá un poco, y volveré a sentirme como “en casa”.
 

9 de septiembre de 2010

Locura y odio bipolar

Hoy, estoy que odio a todo aquel se me pase por delante. Odio al mundo. Hacía bastante tiempo que no tenía el maravilloso placer de disfrutar de un día como éste. Es curioso, pero solo me pasa en Madrid. Es un caso de estudio el mío. No se si con tanto ruido, tantas multitudes, tanta prisa, me vuelvo bipolar (es decir, más) y mi paciencia, acaba explotando en forma de odio hacia, incluso, mi propia sombra. Sí, un perro verde y con alas es mas normal que yo, pero que le vamos a hacer...

Tengo ganas de respirar y despegarme de mi sombra, que no me gusta, todo el día pegada a mí ¡qué pesada, como si no tuviera nada que hacer! Tengo ganas de volver al cielo e irme del infierno, aunque a veces esté mas agusto entre el fuego del infierno que con la calma del cielo. Tengo ganas de desparecer para que no me puedas encontrar, me encanta ir a mi bola, como se suele decir. Estar alejada de tí, por lo menos ahora, para respirar el poco aire que corre por estas calles. Tú, por muy cruel que suene la verdad, eres un motivo mas por el cual quisiera perderme en el Amazonas, en el Sahara o en el Gobi, donde sea, pero lejos... Y no es por ti, casi, es por mi (como dicen en la pelis americanas). No es por nada en especial, es solo que hoy odio a todo el mundo, que estoy bipolar y con dolor de cabeza. Es solo que la velocidad no va conmigo... No...
Y tu vas a cien por hora cuando yo, ni si quiera he quitado el freno de mano.

Pd: no se preocupen si no entienden nada, posiblemente yo, dentro de un rato tampoco entienda mucho. xD

26 de julio de 2010

Un principio, un fin...

Una habitación con vistas a gran vía, un viejo blues sonando en mi ordenador y un calor sobrehumano... Una noche sin estrellas, la sirena de una ambulancia rompiendo la inusual calma nocturna de una de las principales arterias de Madrid y... silencio.

Es un silencio extraño, de ese que precede a la tempestad. A través de la ventana abierta -por la cual ansío desesperadamente que entre algo de aire con el que respirar- miro de soslayo aquello que ya tanto he visto. Nunca dejará de sorprenderme. Madrid duerme, pero con un ojo abierto y otro cerrado. De todos los silencios que he escuchado, éste, es uno de los mejores. Parece que el mundo ha dejado de girar, que la gente y los coches se han desvanecido, que tú eres el único que anda vivo a éstas horas. Luego, el ruido aislado de algún que otro coche trasnochado, entra por la ventana rompiendo los cristales de tu imaginación, devolviéndote a la realidad. Y es entonces cuando entro en un bucle de pensamientos en los cuales nunca antes había reparado.

Aquí he conocido a gente que merece más la pena que todo el oro del mundo, he acabado jugando al póquer con vosotros, dormido contigo, saltado con vosotras encima de una cama al ritmo de la noche, he descubierto que las apariencias engañan el 50% de los casos, el otro 50% se corresponde con la realidad. Aquí he pasado ratos y silencios de todo tipo, épicos, divertidos, perversos, buenos, malos... Aquí han empezado muchas cosas y acabado otras tantas, cerrándose como un círculo que forma una parte de lo que ha sido un todo. En pleno corazón de madrid, he crecido como no lo podía haber hecho en otro sitio, y cada vez me siento mas orgullosa de mi elección. Aquí, es donde hace dos años empezó todo, aquí, es donde debe continuar.
La gente a la que he conocido, esas pequeñas joyas, no sé si seguirán formando parte de mi todo, el futuro es incierto, tanto o más como el silencio de una gran vía de madrugada, pero el simple hecho de haber compartido todos esos ratos, ya los han hecho tan especiales para mí, como ese blues rock de Rory Gallagher que hace varios minutos dejó de sonar...

Pd: me gustan los finales, eso es señal de que nuevos comienzos están al caer.

16 de julio de 2010

Virtuoso


La verdad es que nunca llegué a entender del todo a ese gato. Era negro, muy bonito, sí, pero desconfiado. Tenía la mirada más penetrante que he visto en mi vida, y unos bigotes demasiado largos en comparación con otros gatos. Su maullido era terriblemente grave, pero hermoso a su manera. Ese gato era especial, bastaba con echarle un solo vistazo para caer en la cuenta de que no era de éste mundo. Estaba rodeado de un aura mas humano que felino, y muchas veces, cuando en silencio uno se ponía a pensar en presencia del gato, éste parecía apoderarse de tu mente y registrar hasta el más estúpido de tus pensamientos. Siniestro el asunto. El caso es que el pobre sufría algo de sobrepeso, seguramente producido por un exceso de cariño por parte de su dueño. Estaba endemoniadamente mimado. Posiblemente la vida de ese gato fuera mas fácil que la del resto de gatos del mundo, pues no le faltaba ni un solo día su generosa ración de comida. Si hacía mucho calor, lo dejaban ponerse junto al ventilador, si hacía mucho frío, no dejaban que saliera al exterior. En fin, tenía todo lo que un gato podía desear. Una casa, comida, un dueño que le rascaba el lomo y lo acurrucaba en su regazo mientras en la radio sonaba alguna canción ochentera. Pero aun así, con todas esas, un buen día, de la noche a la mañana literalmente, desapareció.

A parte de siniestro, lo que ese gato era, era un desagradecido. Se armó un revuelo en el barrio importante. Por lo visto el maldito gato era mas conocido que el panadero. Los días posteriores a la desaparición, transcurrieron con toda normalidad, salvo por alguna que otra vecina entrometida que llamaba a la puerta para darle el pésame al dueño. ¡Como si ese gato pudiera estar muero! Pensaba yo. Además, que solo era un maldito maldito malito gato, y hago especial énfasis en la palabra maldito porque nunca lo entendí y nunca me cayó bien. Cohabitábamos bajo el mismo techo porque no me quedaba mas remedio, llevábamos una existencia pacífica, pero los silencios eran atronadores. El aire se podía palpar de lo denso que se ponía cuando gato y humano coincidíamos en algún rincón de la casa. Es verdad que nunca me atacó, pero estoy segura que por falta de ganas que no fuera. Igual que yo a él… Nuestro odio era recíproco. Y ahora, aunque ya han pasado varios años de la fatídica (y celebrada por mí) desaparición de Virtuoso, que así se llamaba el susodicho, sigo recordándolo y unos escalofríos me recorren la columna vertebral de abajo a arriba, como si el espíritu del maldito gato me siguiera persiguiendo, cómo si quisiera condenarme por haberlo odiado… No sé, pero nunca me dio buena espina.

6 de julio de 2010

¡La suciedad!

La sociedad, bendita sociedad… firma del progreso del hombre y representación de todo lo nocivo de éste. La sociedad, ese medio en el cual nos movemos, vivimos, participamos y formamos, ésa es la raíz de todos los problemas, junto, claro ésta, las costumbres y hábitos que haya ido adquiriendo todo aquel que haya aceptado vivir en comunidad, acatar unas normas de conducta y un estilo de vida en concreto. Y pobre de aquel que se haya negado a seguir unos modelos de conducta fuertemente marcados, pobre de aquel que no siga las normas escrupulosamente dictadas, pobre de aquel que intente escapar de la sociedad y de un mundo civilizado, porque, las represalias pueden llegar a convertirse en castigos verdaderamente severos. Un asesino en serie por ejemplo, viola toda norma de conducta positiva.
Vivir en sociedad implica, entre otras cosas, aceptar las reglas de un juego tremendamente complejo. Imaginemos que vamos a jugar a un determinado juego de cartas. Éste tiene unas reglas que se tienen que cumplir para que el juego se desarrolle dentro de un marco racional para conseguir eficiencia y unidad a la hora de jugar. ¿Qué pasaría si empezáramos la partida y varios de los jugadores comenzaran a tirar cartas al tun tun sin seguir ninguna de las reglas previamente establecidas? El juego se haría difícil cuanto menos imposible. ¿Cómo reaccionarían aquellos jugadores que sí aceptaron las reglas y tenían la intención de cumplir las normas? Claro está, amonestarían a los desobedientes. Ya no habría orden ninguno entre los jugadores. Aquellos que optaron por desvincularse de las normas ya no seguirían jugando la partida, los que las aceptaron seguirían jugando tan tranquilamente, lidiando contra aquellos que, aún jugando teniendo en cuenta las reglas del juego, hacen trampas.

Las normas sociales se manifiestan a través de unos determinados comportamientos que atienden a unos patrones de conducta en concreto. Estoy hablando de los roles sociales, que cada cual acepta, (dado que no hay muchas mas opciones) y asume como propio, resultando así, que el sujeto deba comportarse de una manera en concreto teniendo en cuenta las normas que delimitan su propio rol (o roles). Los roles son una manera bastante clara de mantener el orden social, pues cada cual ya sabe cómo debe comportarse, a la vez que los demás esperaran que se actúe de acuerdo al rol asumido dentro de la sociedad. De un presidente del gobierno se espera capacidad de liderazgo, su capacidad para resolver los conflictos que surjan dentro de su país, de su sociedad (entre otras muchas cosas que no vienen ahora al caso porque si no, el texto sería cuanto menos, interminable). Ya se sabe cómo debe comportarse esa persona, ya se sabe lo que se espera de él. Si cumple las normas que intrínsecamente su rol le “obliga “a seguir, todo irá bien. No tendrían porqué originarse conflictos (utópicamente, claro). En el caso contrario, si no cumpliera las expectativas, ese relativo orden social dejaría de existir. Los que esperaban que se comportara como debía, sentirán que ha violado esas normas y, claro ésta, se desataría el “caos” muy justificablemente. Entonces… ¿por qué cojones un país –como por ejemplo España– está permitiendo que un inútil –por no llamarlo de otra manera– siga ejerciendo su rol de presidente cuando no cumple ni la mitad de sus funciones?

Los roles, controlan a las personas, somos prisioneros de una sociedad que nos impone unas normas que tenemos que cumplir obedientemente y, no se nos debe olvidar que un presidente trabaja para “su” pueblo… no se nos debe olvidar que si una mañana vamos al trabajo y metemos la pata, nos darán una sonora patada en el culo, si ésta máxima se aplica a todo hijo de vecino, ¿Por qué sigue yendo cada mañana Jose Luis Rodríguez Zapatero al trabajo?
Es increíble que la gente salga en a la calle a celebrar cada una de las victorias de La Roja y en cambio no salgan todos en masa a cortarle la cabeza a nuestro insigne “presi”.

En fin, spain is diferent...
Pd: Cada vez tengo mas claro que la política, apesta. Y que los españoles o somos muy conformistas o rematadamente idiotas.

5 de julio de 2010

Porqués...

No estoy muy segura de merecer que me pienses de la manera en la que lo haces, ni que me mires con esa expresión tan tierna cuando hago que duermo profundamente. A decir verdad, no logro entender porqué yo. Porqué… porqué…

Muchos porqués sin responder. Pero alguno de peso tienes que tener. Perdona mi estupidez, el no lograr, todavía, comprender tus porqués, el no corresponder a tus miradas, a tus pensamientos, a tus caricias, a tus palabras, a tus silencios…

Perdona mi lentitud, los caracoles tardamos un poco más en llegar a la meta, nos esforzamos, es cierto, pero a veces cuesta un poco mas de la cuenta, y a veces, no llegamos a tiempo. Incongruencias de la vida, del corazón, o yo que sé de qué. El caso es que sigo sin entender las razones…

Me dices que estás loco, que soy tu pequeño asunto por resolver. Me conoces como si hubiéramos estado juntos toda la perra vida, cuando son días apenas los compartidos. Me aterras, me aterras de una manera un tanto extraña...

Ojalá estuviéramos sintonizando la misma frecuencia, ojalá…

Pd: por tí ¡que me has reenganchado a Metallica!

29 de mayo de 2010

PURO TEATRO (Versión light)


El teatro, definido como “acción fingida y exagerada” según la Real Academia Española, es la viva representación de tu personalidad, de todo lo que eres, de todo lo que haces y cómo lo haces. Nunca llegué a conocerte, de lo cual me alegro enormemente en el alma. Pero sé de ti lo suficiente como para juzgarte, tal y como tú has hecho conmigo. Amor con amor se paga, como dice la canción.

Tristemente eres como un teatro, tienes una fachada envidiable, pero por dentro estás hueca. Tus funciones, hasta ahora, han dado sus frutos. La gente entraba, se sentaba y disfrutaba de una velada exquisita. Se reían, te aplaudían, te alababan, te ponían sobre un pedestal. Salían de tu teatro con la boca abierta por haber presenciado semejante espectáculo. Y resulta que, todo aquel que pagó su entrada, había sido estafado. Habiendo pagado por ver una obra de teatro real, lo que el público verdaderamente presenciaba, era un juego basado en la falsedad
Para colmo, sentías la necesidad de husmear en otros teatros. Más concretamente en el mío. ¿Pero con qué derecho amor? ¿Con qué derecho?

27 de mayo de 2010

HU-a-MORES INCOMPATIBLES...




Tú, sinceramente, no estás de humor.

Yo, sinceramente, tampoco.

Qué le vamos a hacer.

Estamos de humores incompatibles.

Al menos nuestras sinceridades

se han puesto de acuerdo en algo.

Un poco tarde “cariño mío”, un poco tarde…

21 de mayo de 2010

PIEDRAS...

¿Tropezar dos veces con la misma piedra o no tropezar? Esa es la cuestión.
Aunque el camino esté lleno de piedras afiladas, yo, por tozuda, cabezota o gilipollas, voy a volver a retomar ese camino. Voy a volver a tropezar con esa piedra, y posiblemente acabe dando un traspiés y acabe con las rodillas manchadas de sangre como cuando era pequeña y mis rodillas, en vez de las rodillas de una muchachita, parecían las de un orco.
¡Qué tiempos dorados aquellos! En los que mi única preocupación era saber si por fin Daysi aceptaba al pato Donald como novio.
Y ahora, unos cuantos años después me encuentro delante de la pantalla de un ordenador pensando en piedras. En una en especial, en esa con la que necesito tropezar para, incomprensiblemente, dejar que de mi rodillas accidentadas dejen de emanar esas gotitas de sangre que todavía, al parecer, quedan por soltar.
Siempre he pensado que es necesario tropezar las veces que haga falta, que si te caes tienes que volver a retomar el camino apartando las piedras que te han hecho caer. Caer es aprender y aprender es vivir, vivir en paz con uno mismo y en última instancia con los demás.
No siempre es la mejor opción obviar. Ignorar a esa piedra con la que has tropezado no siempre es el camino más viable, al menos para mí. Ignorar no significa olvidar.

Bueno, al fin y al cabo, bajo mi entender, dejar de caminar por miedo a caer es un acto de cobardía, de rendición. Y lo siento, pero hoy estoy guerrera, hoy cogería una metralleta y me iría en busca del mismísimo Bin Laden si hiera falta (vaaaaale, ya estoy empezando a exagerar).
Y que cojones, aunque la lógica me impulse a echarme para atrás, (la lógica o el mismo instinto de supervivencia), mi lado kamikaze me impulsa a cometer locuras y dejarme llevar, simplemente dejarme llevar. Lo sé, querer tropezar con esa piedra otra vez denota que lo que hay dentro de mi cráneo no está en plenas facultades. Pero me importa un pimiento. Lleva estando así mucho tiempo y creo que a estas alturas es imposible de cambiar.

14 de mayo de 2010

LA RUTINA DE MIS SUEÑOS...



En mi fría habitación de Madrid, entre el ruido de voces lejanas, una melodía que jugando perversamente con el volumen, se escapa de una habitación a través de la rendija de una ventana abierta y entra sin permiso en mis oídos. Entre la tableta de chocolate que desesperadamente grita que me la lleve de éste mundo y el sonido de una puerta cerrándose bruscamente –en ésta residencia son todos unos brutos–, pienso mortificada, a mi mente le da, fijaos que cosas, por pensar… Y pienso en las oportunidades, que son unas malditas hijas de puta, hablando rápido y mal. Y pienso en que Bruce Springsteen y su grandísima E- Street Band posiblemente ya no salgan de gira nunca más. Y pienso también en Shadowlight y lo que significa soñar. Que soñar equivale a volar, a cerrar los ojos y creerte toda una estrella del rock cuando la realidad es bien distinta, cuando ni si quiera todavía llevo un mes con ellos intentando ponerle voz a una música que está creando su propia personalidad, poco a poco… poco a poco, pero la paciencia no es una de mis mejores virtudes. No quiero tener una E- Street Band, no, eso no. Me conformo con haber podido saborear la felicidad de haberlos visto en directo en mas de una ocasión. No quiero salir de gira mundial ni tampoco tocar en un rock in rio. No quiero aprender a cantar como Monserrat Caballet, simplemente quiero dejarme llevar… Sentir que cada nota es un escalón que me lleva hacia mi propia salvación. Saber que hay una realidad alternativa a la propia vida, a parte de nuestro rico mundo interior y sus malvados pensamientos, sueños y anhelos. Porque desde que tengo uso de razón siempre me ha gustado cantar y siempre me he imaginado cantando a dúo “No Surrender” con mi dios personal, Springsteen… sí, simples sueños de una mente demasiado fantasiosa.

Y ahora, cosas de la vida, en unos locales de ensayo del sur de Madrid, suena una guitarra, modelo Telecaster, para mas inri, que toca los primeros acordes de “Dancing in the dark”, de mi dios personal, Bruce Springsteen. Y torpe de mí, intento buenamente como puedo, ser yo la que cante: “You cant start a fire, you cant start a fire without a spark. This guns for hire even if were just dancing in the dark…”

Y torpe de mí, intento dejar de soñar, pero no puedo. Cantar una de las canciones del hombre al que casi idolatras, y no soñar es una tarea mas que imposible… Abrir bien los ojos y darte cuenta de repente que tienes un jodido grupo de rock, que detrás de ti está Angel en su salsa con las baquetas marcando el ritmo, que a tu derecha está Alejo tocando el bajo con su mítica cara de concentración y a tu izquierda está Rober con la una púa entre los dedos rasgando esas seis cuerdas de una preciosa Telecaster negra, es un chute de energía para mí, y un plus extra para mi imaginación… Y es entonces cuando toco un poco la tierra con los pies y dejo de pensar en Bruce para tomar constancia de que Bruce “soy yo” y joder, otra vez vuelta a empezar, otra vez a soñar… Porque todo es como un ciclo vital… porque mi mente da vueltas y vueltas y mientras, yo sigo con la rutina de mis sueños...


Pd: ¡ala! y ahora a estudiar las costumbres socioeconómicas de las tribus Africanas… ¡yupi!

4 de mayo de 2010

LAS HORMIGAS DE MADRID



Me gusta el ruido de Madrid, me gusta estar en una gran ciudad donde cinco millones de hormigas se van abriendo paso cada mañana por las entrañas de la cuidad. ¡Corre! Se hacen las nueve, llegas tarde a clase… Acelera un poco más, que no llegamos a la consulta del médico… Venga, venga, ponte verde, el jefe me va a cortar las pelotas como llegue tarde otro día más… ¿Cuánta gente habrá perdido su trabajo hoy? ¿Cuánta gente no habrá ido a clase? ¿Cuántos habrán ido a comprar el periódico por la mañana? Yo que sé… ¿cuántas hormigas habrán muerto aplastadas a consecuencia de las pisadas fulminantes de los transeúntes?

Me gusta el ruido de Madrid, pero no quien lo produce… me gustan las hormigas, pero no la vida que llevan. Me gustan los semáforos, el color rojo, el verde, el naranja no tanto… te puedes jugar el pellejo en un segundo con ese color… Me gustan las pisadas de la gente sobre la acera, pero no soporto saber que si te quedas quieto, puedes convertirte en una indefensa hormiga que podría morir aplastada en cualquier momento.

En fin, hormigas…

27 de abril de 2010

LIBERTAD...



¿Hasta qué punto uno es consciente de que su libertad es bastante limitada? ¿Hasta qué punto uno no sabe que su mente estaba pidiendo a gritos una liberación? A veces no somos conscientes de que queremos algo, cuando:


A) ya no lo tenemos.


B) una vez que ya lo tienes y piensas “uf, esto es lo que me hacía falta”.


Porque irremediablemente somos presos de nuestras ideas, creencias y pensamientos, porque aparte de la pérdida de libertad que se produce al vivir en sociedad y aceptar unas normas comunes que te dictan lo que debes hacer y lo que no, somos presos de nosotros mismos… como si no tuviéramos bastante con el mundo exterior… porque nuestro único refugio es la mente, donde nadie te puede decir lo que pensar, lo que soñar, lo que creer, lo que amar, lo que odiar…

Porque todos necesitamos una vía de escape por la cual evadir nuestra mente de las preocupaciones, de los agobios… porque ahora soy plenamente consciente de que la cuerda que ataba mis propias ideas estaba ahogándome (y no solo a mí). Ahora me siento totalmente liberada (y espero que tu también). Lo puedo decir con total seguridad. Ahora soy capaz de caminar sobre aquellos recuerdos que al pensarlos hacían que la cuerda me asfixiara un poquito más. No cortarme con los cristales que me hacían sangrar, es una liberación muy grande, muerto el dolor se acabó…todo. (O casi todo).


Porque he aprendido que de lo malo, siempre se debe sacar algo bueno…


He perdido, pero a la vez he ganado… hasta hace un rato no he sido consciente de que necesitaba perder para ganar, no he sido consciente de que mi opción no era la A sino la B.


Pd: este texto no tiene mucho sentido, pero al menos mis ideas, ya no están tirándose cocteles molotov…

Pd2: eso creo… igual dentro de media hora una le pega un balazo a otra… xD

22 de abril de 2010

¿PECES?



Dicen que peces en el mar, de sobra hay... que cuando pierdes a uno no hay mas que salir a bucear un poco para encontrar a otro.

Peces... putos peces...

¿Qué hacer cuando solo quieres a uno de entre todos ellos? ¿Qué hacer si no puedes dejar de pensar ni un solo segundo en el pez que lentamente se ha ido alejando de ti aletazo a aletazo?

Supongo que la respuesta, es, simplemente "nada"...

Pd: vale, el amago de chiste es pésimo, pero hay
que hecharle humor a las heridas...

11 de abril de 2010

EXAMENES, PINCELES, LIENZOS Y CABRAS

Se avecinan épocas turbulentas… lo dice mi calendario. Los temidos exámenes finales de junio cada vez están mas cerca, a la vuelta de la esquina, como quien dice. Y no, todavía ni me he dignado a abrir un solo libro, ni si quiera a echarle un vistazo a la portada de alguno de ellos.
Que poca vergüenza… y pensar que formo parte del futuro de un país. En fin, la vagancia como la propia estupidez, no tiene límites. Ya quisiera yo que mi nivel de holgazanería un buen día tocase fondo, ésta me la apunto, ya sé que propósito no cumpliré el próximo fin de año… Pues dicen que la cabra (irremediablemente) siempre tira pal monte. El que es vago, es vago de por vida, el que es listo seguirá siéndolo hasta que muera, y así un largo etc. No entra dentro de la naturaleza humana cambiar aspectos de nosotros mismos que han echado raíces durante mucho, pero que mucho tiempo dentro, en alguna parte, mas concretamente en la parte de los defectos.

Es tan difícil corregir el trazo equivocado de un pincel sobre el lienzo, que muchas veces es mas cómodo improvisar sobre la propia línea errada. Disimularla de alguna manera. Eso es lo que hacen las cabras de camino al monte, intentar disimular, corregirse los desperfectos. Una vez han llegado a su hogar, el monte, vuelven a sentirse libres, puesto que ya no tienen que seguir fingiendo que son seres perfectos. Tan terriblemente mal vistos están los defectos, que muy tristemente los escondemos debajo de la alfombra, lo cual quiere decir que no mostramos todo lo que deberíamos mostrar al mundo. No somos lo que en teoría deberíamos ser. Y eso, no está nada bien. Yo soy un ser bastante peculiar, creo que tengo mas defectos que otra cosa, y joder, los sobrellevo bastante bien (otra cosa muy distinta es que los demás los sobrelleven). Y no, no me avergüenzo de ellos, quisiera poder corregir algunos (que no esconderlos), pero por suerte o desgracia no llevo dentro ni a un Miguel Angel ni a un Picasso ¡si apenas se coger el pincel cómo demonios voy a hacer para corregir los garabatos que sobran de mi lienzo! Es mas, me encantan los defectos, forman parte de una persona tanto o mas como las propias virtudes. Y algunos de mis defectos me encantan, me encanta sacar ese sarcasmo (hiriente a veces) y dejar de respirar hasta ponerme morada cuando algo no me gusta. Me encanta desarrollar mi imaginación hasta límites insospechados creando películas mas largas que la trilogía del señor de los anillos. Me encanta ser un pelín orgullosa porque eso me aporta seguridad (aunque he de advertir que éste defecto en concreto está subido a lomos de una cabra volviendo a bajar el dichoso monte).

Me encanta ir conociendo a una persona y descubrir no solo lo bueno, que la sábana de seda blanca se caiga del lienzo dejando ver tanto los detalles bonitos como los menos estéticos. ¿Pero sabéis una cosa? A veces se hace tan difícil intentar buscar belleza en lo grotesco, que es mejor cerrar los ojos y dejar de ver…

28 de febrero de 2010

¿SERÁ LA VOZ DE PEPITO GRILLO?

Es una de esas voces que nada mas escucharlas se te quedan grabadas en el alma, la mente o donde sea que quiera. El caso es que creo que nunca podré olvidarla, y cuando digo nunca, me refiero a que incluso después de muerta, estoy segura de que seguiré recordándola. Es una de esas voces que imponen respeto y admiración. Lo mejor de todo es que siempre se puede recurrir a ella en caso de incendio, de inundación e incluso de terremoto. Es una voz que tiene magia, tiene el poder de ahuyentar los fantasmas que rondan por mi cabeza, aunque paradójicamente los alimente al mismo tiempo. Si, es una contradicción de dimensiones sobrenaturales, pero yo, de cabeza a pies soy una contradicción, que le vamos a hacer, la naturaleza me hizo así… y hay veces que es imposible luchar contra algo que es innato. ¡Pídele a un gato que deje de maullar! Pues eso…
La voz de la que hablo es tan particular, tan atrayente, tan profunda y limpia que a veces hace daño, (no fuimos diseñados para escuchar tanta perfección). Ésta voz es la que guía muchos de mis miedos, porque miedos, inevitablemente tenemos todos. Hasta el ser mas seguro de la tierra tiene miedo ¿tal vez de si mismo? Tal vez… ¡Y el miedo nos hace tan humanos! ¡tan humanos! que en ciertas dosis, es hasta necesario, porque es el que nos hace pensar, reflexionar y actuar. Y ésta voz, la que en éste preciso momento estoy escuchando, es la que me hace reflexionar. Es la que me hace pensar que lo único que tenemos en esta vida son momentos, instantes que duren lo que duren, son los que nos llenan y completan como personas. Pero esos instantes, no se crean de la nada. Esos pequeños o grandes momentos nos vienen dados por terceros… éstos ajenos a nuestro propio yo, éstos que conforman y delinean un trazo profundo entre lo real y lo imaginario. Éstos en los que al fin y al cabo nos apoyamos y equilibramos a cada paso que damos. ¿Qué sería la vida sin nadie que nos hablara, que nos escuchara, que nos entendiera, que nos tirara de las orejas? Nada ¿verdad? o muy poca cosa al menos. De mi vida han entrado y salido, no diré muchas porque sería una dimensión que no se ajusta mucho con la realidad, pero si unos cuantos de esos pilares sobre los que solía apoyarme y conseguir cierto equilibrio. Y algo que me cabrea enormemente de las personas, (sobre todo de mí misma), es que solamente somos capaces de valorar algo o alguien justo cuando ya no lo tenemos. Es un comportamiento tan tremendamente estúpido, que por mucho que intente buscarle la lógica, a día de hoy no soy capaz de encontrarle sentido alguno.
(A lo mejor es que soy idiota o algo, que es una posibilidad).
¿Por qué sino echamos de menos a nuestros amigos de siempre, a los nuevos, a nuestra familia, a nuestro perro, cuando pasa cierto tiempo sin verlos? Es por el jodido sentimiento del “valor retardado”. Y me cabrea, joder, me cabrea y mucho. Porque no debería ser así, no, en teoría no. En mi mundo yupi, todo el mundo debería valorar hasta la respiración del que se tiene al lado… pero claro, ese es mi universo imaginario donde todo el mundo quiere a todo el mundo pese a las destemplanzas y situaciones negativas que pueden llegar a darse. Porque, ¡que cojones! Lo que deberíamos valuar de una persona no son las negatividades, sino todo lo positivo que ésta nos puede aportar. Pero el ser humano es bastante complejo e idiota, como para que sobre todas las cosas, las negatividades puedan mas que lo bueno. Tal vez el problema sea mío, es mas, afirmo que el problema es mío. No debería pensar así, pero no lo puedo evitar.

Leyendo el blog de una muy buena amiga mía, una de las mejores, por cierto, me di cuenta de todo esto. Por supuesto, la enigmática voz que lleva sonando desde que empecé a escribir toda esta parrafada, ha contribuido bastante, eso, y que mis hormonas están mas que revolucionadas.

¿Conclusión? La idiotez humana no tiene límites… Y hay cosas que no merecen la pena estropear sólo por unas cuantas idioteces a las que sin querer, damos más importancia de la que realmente tienen. Al menos quiero pensar que muchas veces lo hacemos de manera inconsciente.



PD1: "bombón", ya sabes que sigues siendo alguien bastante especial para mi pese a los kilómetros de distancia…

PD2: joder, Johnny… no se como te las arreglas pero cada vez que tu voz llena mis oídos, me pongo a pensar. xD (Maldito cerebro, es tan selectivo a la hora de elegir los estímulos con los que ponerse en marcha…)

20 de febrero de 2010

INMORTAL

Es una pena, pero todo, absolutamente todo en esta vida, tiene un final.
No sé si será más o menos justo, pero hace poco, conversando con unos amigos pude comprobar cómo aquel, hasta el más ateo de ellos, al final deja una puerta entreabierta para que entre un poco de luz… ¿celestial? Que ilumine sus mas profundos y negras ideas prefabricadas a cerca del fin.

Tampoco sé, si he de ser totalmente sincera, hasta qué punto es cierto eso de que todo, absolutamente todo, tiene un final. Dejándome llevar por mi parte racional me inclino a pensar que todo lo que ha tenido un principio debe tener su merecido final, y digo merecido porque, la inmortalidad, tan anhelada desde tiempos inmemoriales, termina siendo un lastre. ¿Quién alguna vez no ha fantaseado con que su cuerpo perdurara a través del tiempo como si nada? ¿A caso es la inmortalidad un camino hacia la felicidad? ¿Por qué soñamos con ser jóvenes eternamente? ¿Por qué?
La verdad, este tipo de cosas, que van en contra de la razón y la lógica humana y, en definitiva, de la ciencia, me parecen completos absurdos. Pero no por ello dejo de cuestionármelos en ratos de… ¿aburrimiento? Si, creo que aburrimiento es la palabra adecuada, puesto que no creo que a nadie le de por filosofar (o lo que sea que haya estado haciendo yo), mientras juega a la play station, por poner un ejemplo tonto y obvio.

En fin, nunca mejor dicho, el hombre es único para buscarse problemas, buscar una solución y enredar mas la cosas. Pero simplificando todo este asunto de la inmortalidad, desde un punto de vista físico, ningún organismo biológico, hasta la fecha, puede sobrevivir al poder del tiempo. Podrá durar mas o menos, según muchos factores a tener en cuenta, pero no podrá zafarse de las garras de Cronos.
Por otro lado y desde un punto de vista menos superficial, casi espiritual (o sin el casi), todos somos inmortales, todos dejamos nuestras pequeñas o grandes huellas en el camino.
Nos obsesionamos con jugar una partida llena de trampas, soñamos con echarle un pulso al tiempo que éste, finalmente terminará ganando. Intentamos retrasar una desaparición inevitable y necesaria, por muy salvaje que pueda parecer esto último, y no nos damos cuenta de que la muerte, tan temida ella, es tan necesaria e ineludible como la propia vida.
Nos olvidamos, en nuestro afán por perdurar, de que lo importante no es cuánto, sino el como, puesto que alguien de avanzada edad puede que nunca haya hecho nada productivo durante toda su existencia, puede haber llevado una vida vacía, carente de sentido, y pobre de él, sinceramente. Y alguien de veinte años, que está empezando a saborear la vida, como diría alguien mas viejo, puede que haya vivido mas que uno que ya esté en las últimas.
Lo sé, casi nunca pasa esto, que las tuercas estén al revés, pero hay casos y casos, vidas y vidas.

Lo que quiero dar a entender con todo éste rollo a cerca de la vida, del paso del tiempo y de la muerte, es que hay cosas que es mejor no alterar. Y con esto no quiero decir que si alguien sufre un accidente, haya que dejarlo morir por el simple hecho de dejar que las cosas sigan su curso, no. Todo es más complicado y enrevesado. Hay cosas contra las que debemos luchar y pelear, hay cosas que necesitan ser cambiadas (solo si el cambio es para bien, claro) pero me parece cómico, cómo por ejemplo, miles y miles de personas entran en un quirófano para obrar el milagro de la juventud invertida… el botox, amigos, pronto pasará a ser el mas feroz de los competidores del petróleo. Me parece cómica toda la estupidez e ignorancia que impera en un mundo tan banal. Me parece absurdo cómo a través de una cara lisa, unos morros hinchados y un culito perfecto, expresamos no solo las ansias de ser perfectos físicamente, sino también de conservar una juventud que es casi efímera y que nos aleja del temido final…


Pd: lo sé, posiblemente sea uno de los seres mas vagos de toda la tierra puesto que llevo un par de meses de inactividad blogguera total y absoluta, pero las ganas de escribir y el tiempo que ello requiere, me han dejado de lado. Me abandonaron, sobre todo las ganas de escribir. xD

2 de octubre de 2009

IN THE END...



Una buena amiga mía me repite, en los momentos requeridos que, soy mas fuerte de lo que parezco. Ojalá pudiera creerme esas palabras ahora, ojalá… Simplemente ya no estoy tan segura de ser tan fuerte como dice, o tal vez es que haya dejado de serlo, así, de repente. Los cambios no siempre se producen de manera gradual, hay cosas que ocurren sin previo aviso. Una mañana te levantas sintiéndote la reina del mundo y otra mejor ni levantarse.

Llevo perdida la cuenta de todas las meteduras de pata que en estos cortos dieciocho años de vida he hecho, por un lado pienso ¿para que recordar? Por el otro ¿por qué olvidar?
Pero dicen que de los errores se aprende, y que la letra con sangre entra ¿no?
Pues resulta que no… los errores no son mas que repercusiones negativas de acciones pasadas que inciden tanto a terceros como al propio autor del error, los errores no son mas que situaciones que requieren una rectificación ya sea urgente o no, eso depende de la gravedad del asunto… a lo que quiero llegar con todo esto es que quien dijo que de éstos se aprendía cometió un grave error al afirmar tal cosa. El hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra… eso dicen. Claro que también dicen que caer está permitido y que levantarse es una obligación.

Por tanto tengo que escribir lo siguente: Oscar, Cyntia (siempre es un lujo reencontrarse con viejos amigos de la infancia y ver que sigue habiendo algo mas que cariño) gracias por éste verano. Gracias a Ana también por este verano lleno de chorradas a punta pala y por todos aquellos buenos ratos que siempre quedarán grabados en mi memoria, los "malos" nunca los recordaré. Marta (alias: mi ángel de la guarda particular) se que siempre, siempre, siempre puedo contar contigo, eres una de esas personas que escasean en el mundo y una de las pocas en las que aun sigo confiando al 100%, gracias. Incluso a ti Alberto (que con tus desvaríos siempre terminas sacándome mas de una sonrisa) tengo que agradecerte esos ratos en los que contribuías a que mi mente se despejara. Julia (una loca muy especial) conocerte fue un placer y una de las mejores cosas que he hecho en este caótico año.
Javi (alias: mi alma casi gemela), también mereces que te de las gracias porque al fin y al cabo siempre has estado ahí para mi y en el fondo me alegra saber que hay alguien en el mundo tan…tan…así como yo, reconforta saber que no soy la única a la que le faltan unas cuantas piezas de serie. Ayala (compi del alma) si empiezo a agradecerte cosas a ti no termino… así que simplemente gracias por ser como eres. Toño (alias: ese con el que presuntamente soy borde) si en el fondo te aprecio y lo sabes, gracias a ti también por aguantar mis presuntas borderías. Aleg (la pesadilla personificada) sinceramente me dejas sin palabras y sinceramente no podría vivir sin ti, el 50% de mi eres tu, el día en que naciste terminé de nacer yo también.
Jazz (mi cuquiliqui) hasta a ti tengo que darte las gracias, esos ojazos azules y tu apariencia de peluche me reconfortan con tan solo mirarte ¡qué perro mas guapo tengo!
Y en especial a ti, que siempre te tengo a mi lado, sea la hora que sea, mandándome energías y fuerzas… gracias por hacer que levantarme no sea una obligación sino un camino lleno de rosas.

Porque de los errores, no se aprende, se adquiere mas experiencia. Y si es una obligación levantarse después de haber caído a un pozo sin fondo, lo he hecho gracias a muchas de las personas nombradas anteriormente (perro y hermano incluidos en el pack) xD.

Pd: tal vez mañana, al entrar aquí y releer esto, me parezca la cosa mas ñoña y depresiva de la historia de este blog, tal vez hoy esté atravesando uno de mis típicos días “fucktheworld” y la pataleta de niña paranoica, infantil e inmadura esté llegando a su fin…tal vez…

9 de septiembre de 2009

LA BREVE LEVEDAD DE...UN DIA CUALQUIERA



Mañana tengo un examen y aquí estoy, escribiendo tan tranquilamente algo que no se qué rumbo va a coger. A lo mejor me pongo a escribir sobre los colores, como los vemos, porqué vemos lo que vemos y cómo, ilusiones ópticas. Alfred Hitchcock, vanguardias, planos contrapicados, géneros cinematográficos y veinte mil cosas más, de las cuales, la mitad me interesan como curiosidades pero que me importan una mierda como (futura) publicista o lo que quiera que vaya a ser el día de mañana. Que al igual acabo buscando cartones en Springfield a las nueve de la noche para prepararme el nido. O no…igual en una de estas navidades me gano la lotería del niño y acabo montando mi propia agencia de publicidad que dirigiré desde mi sofá de cuero negro mullido desde un despacho amplio y moderno con una pantalla extragigante de Lg y un ordenador Intel centrino 3/corel trío con secretario cachas incluido.

Perdón, siento los desvaríos… ya vuelvo a posar ambos pies sobre la tierra.

Sigo pensando en que no tengo nada que escribir, ahora mismo, no. Pero sin embargo no puedo parar de teclear (si vale, puede que sea porque no quiero ponerme a estudiar otra vez...) ni de pensar en miles de cosas, planos contrapicados incluidos.
Me he levantado a las siete de la mañana, han pasado bastantes horas desde aquel suceso paranormal en mi rutina y todavía puedo con ésta canción (si, la del principio), será porque es mil veces mejor que un chute de heroína o una raya de coca.

Be music my friend.

4 de septiembre de 2009

PONGAMOS QUE HABLO DE SINCERIDAD...

Pongamos que la sinceridad es un bien escaso, pongamos que no todo el mundo puede permitirse un saquito de sinceridad, y menos en estos tiempos de desaceleración… Pongamos que ser sincero es una cualidad estupenda (que lo es), pongamos que hay mucha gente sincera (que la hay gracias a dios o a quien sea, pero la hay, no todo está perdido). Pongamos también que hay muchos que dicen tener una sinceridad de hierro (que los hay) y me aventuraría incluso a decir que estos individuos son mas numerosos que los que carecen de sinceridad alguna. Me atrevería a afirmar que los “presumidos” del tipo “yo siempre voy con la verdad por delante”, son peores que los llamados falsos, judas, alimañas…

Ahora pongamos que hablo de falsedad, que termina en –ad, como sinceridad, que es el único detalle en el que ambas palabras coinciden… Pongamos que hay muchos falsos y falsas a lo largo y ancho del mundo. Pongamos que se camuflan, oro parece pero plata no es…
Pongamos en juego también que por naturaleza dentro de cada uno hay un lado falso y otro sincero. Pongamos que, en el interior de cada uno se libra una batalla que bien podría ser similar al eterno enfrentamiento del bien y del mal. Por un lado un angelito vestido de blanco, por el otro uno vestido de negro. Uno te susurra “noooo…nooooo digas esoooo…di lo contrario, lo contrarioooo” y otro te dice “no le hagas caso a ese capullo, lo que debes hacer es decir lo correcto amigo, ¿y qué es lo correcto? Lo que piensaaas, lo que piensaaaas”. La cuestión es mas simple de lo que parece…la cuestión está en ignorar al angelito negro. Al capullo, sí. Aunque el capullo al final seas tu mismo por decir lo que piensas…pero bueno. En eso consiste la difícil tarea del buen sincero. Porque hay buenos sinceros y sinceros que son malos… hay sinceros que se autoetiquetan como tales que en realidad…bueno, digamos que viven en su propia realidad.

“No seas con los demás como no te gustaría que fueran contigo”. No es tan difícil… todo es cuestión de práctica. Lo peor es cuando aquellos que ya tienen un doctorado en sinceridad, o dicen tenerlo, dejan de aplicar sus propias reglas. Se olvidan de aquello que predican y alardean, defienden y practican… Esto es como el tema éste de la religión, hay muchos creyentes por ahí sueltos y pocos practicantes… Y como decía una canción, odio a los que el domingo van a misa y el lunes son peor que Satanás…

En cuanto a mi…teniendo en cuenta que no nací con la capacidad de pensar antes de hablar, no es que sea sincera, es que suelto las cosas sin haberlas dilatado antes… además, tampoco me gusta coronarme de sincera porque siempre hay situaciones (aunque sean minúsculas) en las que es imposible decir o hacer lo que se te pasa por la mente (perversa en mi caso).

Y tu...¿cómo crees que eres?